24 abril 2008

POR PARTES...

Ya con más de una década llevo imbuido en esta búsqueda y cada día que pasa me convenzo más que la mejor forma es unir sus pedacitos, como un rompecabezas, para armar lo más cercano a la perfección. Todas tienen la parte perfecta, el trozo perfecto de humanidad para ser unido a mi ideal.
Ya me cansé de los imbéciles que aseguran a brazo partido que la mujer perfecta existe, que solo hay que esperar para encontrarla y pueden desperdiciar toda su vida.

También hay otros, ilusos más que idiotas, que aseguran que ya la encontraron y, solo por eso, cesan sus búsquedas.
Los comprendo, sé y tengo la certeza que en su visión del mundo, la mujer que esta a su lado es la perfecta. No es culpa de ellos que aun no se hayan dado cuenta. Tampoco es mi fin abrirle los ojos, eso es casi imposible.
Pero vamos por parte. Una sonrisa con margaritas, un lunar o tatuaje ubicado en el lugar perfecto, el hueco entre el hombro y la clavícula, la cadera cuando se muestra entre el pantalón y la blusa, el ombligo y la planicie a su alrededor… podría estar toda la tarde nombrando partes, lugares, escondites y escotes perfectos para crear mi mujer perfecta, pero para qué. No pretendo ser un Dr. Frankenstein y andar por la calle viendo a quien le extirpo un lunar bien ubicado.
Sé que lo que escribo es casi tan idiota o desquiciado que mis ganas de colgar mis manitos en el cuello de alguien. Si a final de cuentas es muy poco lo que puedo lograr.
No creo que aparezca la mujer perfecta, pero si la ideal. Firmo y apuesto que tendrá más de algún defecto y cederé, al igual que ella lo hará conmigo, pero de todas formas es un placer andar buscando los trozos ideales, aunque suene como un maestro barrillero, pero es un placer.



JM


* ¿Tendré que ir al psicoanalista?

2 comentarios:

Familia Torres López dijo...

Tienes toda la razón, las mujeres perfectas no existen (y los hombres tampoco). Tengo una extraña teoría, muy parecida a tu rompecabezas: creo que cada hombre con el que me involucro tiene un algo único, una parte de él que me hace feliz en ese momento y que sólo eso es suficiente para permanecer con él, aunque después surja algo que de por terminada la relación. No soy de las mujeres que buscan incansablemente a ese hombre que llegará a colmar de sonrisas, lujos y placer su futuro, prefiero disfrutar de los hombres comunes que me dan ese "algo" que no busco y me sorprende descubrir...

saludos!!

pd. por fin mi post acertó a tu comentario jajaja

Ma_Belén dijo...

Cada uno tiene su definición de perfección. Aunque pienso que es
demasiado complejo, no existe tal nivel porque no somos perfectos, por más que el fulano o la sultana tanto piense que su pareja calza dentro de esa condición.
La inquietud al final siento que va más allá. ¿Si sólo nos preocuparamos de alcanzarla?
¿Tendría gracia
o diversión buscar lo interesante que ofrece el mundo?
Si no existe la mujer perfecta ni tampoco el hombre, ¿qué hay entonces? El proyecto de algo, la idealización de un concepto o qué. Sea lo que sea, tal vez la místitica se encuentre ahí.
Con respecto a ceder depende la circunstancia. Es algo natural de los seres humanos.
Interesante tama...
Cuídate.